FSC-CCOO Canarias | 9 agosto 2026.

Abandono de seis marinos del Lady Mina en el puerto de Las Palmas

    La ITF reclama el pago de 68.000 dólares en salarios pendientes y prepara el embargo preventivo del buque, inmovilizado tras detectarse graves incumplimientos de la normativa marítima internacional

    10/07/2026.
    Tripulaci贸n de Lady Mina

    Tripulaci贸n de Lady Mina

    La Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), denuncia la situación de abandono en la que permanecen seis marinos a bordo del Lady Mina, buque de propiedad turca inmovilizado en el puerto de Las Palmas tras detectarse graves incumplimientos de la normativa marítima internacional. La deuda salarial acumulada con la tripulación asciende ya a 68.000 dólares estadounidenses.

    El caso llegó a conocimiento de la ITF el pasado 23 de mayo, cuando uno de los tripulantes se puso en contacto con la Inspección de la ITF en Las Palmas para solicitar ayuda para ser repatriado tras la finalización de su contrato de trabajo. El marino llevaba más de 13 meses embarcado, por encima del límite máximo de 11 meses establecido por el Convenio sobre el Trabajo Marítimo de 2006 (MLC, 2006), y había reclamado reiteradamente su repatriación sin que el armador cumpliera sus obligaciones.

    Tras una inspección a bordo realizada por Gonzalo Galán, inspector de la ITF en Canarias, se detectaron graves deficiencias tanto en el estado del buque como en las condiciones de vida y trabajo de la tripulación. Dos marinos permanecían embarcados desde abril de 2025, mientras que el jefe de máquinas llevaba a bordo desde octubre de 2024 y no percibía salario alguno desde enero de 2026.

    «Cuando subí a bordo del Lady Mina, quedó claro desde el primer momento que la tripulación había sido completamente abandonada a su suerte», afirma Galán. «El jefe de máquinas llevaba seis meses sin cobrar un solo dólar y, aun así, seguía manteniendo el buque operativo porque no tenía otra alternativa. Esto no es un descuido del armador; es un caso claro de abandono».

    Una vez confirmado el abandono de la tripulación por parte del armador, la ITF informó del caso a la Capitanía Marítima de Las Palmas, que procedió a inmovilizar el buque. Las inspecciones posteriores revelaron que el Lady Mina navegaba sin los certificados estatutarios obligatorios y que la documentación correspondiente a la garantía financiera exigida por el MLC, destinada a proteger a los marinos en caso de abandono, era presuntamente fraudulenta.

    Tras varios días de negociaciones con el armador, dos tripulantes fueron repatriados y recibieron el pago íntegro de los salarios pendientes. También se suministraron alimentos y agua potable para atender las necesidades más urgentes de la tripulación. Sin embargo, semanas después, el armador continúa sin repatriar a los marinos restantes cuyos contratos han expirado, no ha adoptado medidas para reparar el buque y mantiene sin abonar los salarios adeudados.

    La ITF puso la situación en conocimiento del Comité de Bienestar del Marino del puerto de Las Palmas. Gracias a la colaboración de Stella Maris, voluntarios de la organización hicieron entrega la pasada semana de un nuevo suministro de alimentos a la tripulación.

    En estos momentos, la ITF presta asistencia jurídica a los marinos para iniciar el procedimiento de embargo preventivo del buque, con el objetivo de garantizar el cobro de los salarios pendientes.

    Galán recuerda que no es la primera vez que este armador abandona a la tripulación del Lady Mina. El buque fue incluido en la Base de Datos Conjunta OIT/OMI sobre el Abandono de Marinos en diciembre de 2024, después de que el armador dejara de pagar los salarios durante cinco meses y abandonara a la tripulación en Djen Djen (Argelia).

    «Casos como el del Lady Mina se están convirtiendo, lamentablemente, en una realidad demasiado habitual en nuestros puertos», señala Jacqueline Smith, coordinadora del sector marítimo de la ITF. «Un armador explota un buque hasta el límite, mantiene a la tripulación durante meses sin cobrar, con alimentos racionados y sin posibilidad de regresar a casa. Seis personas siguen atrapadas en un buque que no reúne condiciones para navegar, trabajando para una empresa que ha demostrado que no le importa si tienen qué comer o si volverán a reunirse con sus familias».

    «Ningún marino debería quedar abandonado y depender de ayuda humanitaria simplemente porque un armador se niega a cumplir con sus obligaciones legales. Con una deuda salarial que ya supera los 68.000 dólares, la ITF utilizará todos los medios a su alcance para garantizar el cobro de los salarios de esta tripulación y conseguir que puedan regresar a sus hogares», concluye Smith.